No.

Nunca me negué. Era, obviamente, mi trabajo. Venían, tocaban, hacían lo que tenían que hacer, y se iban. Nunca me sentí bien conmigo misma, pero necesitaba hacerlo para sobrevivir. Me faltaban el r…

Inocencia

Mi nombre es Christian. Soy un hombre afortunado, un príncipe pronto a convertirme en rey de un reino alejado de todo. Alejado del mundo, incluso. Existe una extraña tradición en el reino para demo…